Ventajas del Sistema

Economía: En comparación con los tradicionales sistemas de climatización, se puede conseguir una reducción del coste energético de hasta un 30%. A este ahorro debemos sumarle el hecho de que los sistemas CLINA no requieren prácticamente mantenimiento.


Ahorro de espacio: El sistema de techo radiante CLINA puede ser instalado en un conjunto de tan solo 10-15 cms de espesor. Comparando con los tradicionales sistemas de climatización, esto supone un ahorro de espacio de un 20%.


Confort: Los sistemas de climatización por tuberías capilares CLINA no producen corrientes de aire y son totalmente silenciosos. La contaminación del aire por microorganismos es mínima gracias a la utilización de aire fresco.


Invisibilidad: El sistema de climatización queda totalmente integrado en los elementos estructurales de la habitación. Desaparecen radiadores y unidades de refrigeración y con ellos los costes de mantenimiento de los mismos.



Flexible:
Gracias a la utilización de tuberías de polipropileno, los sistemas capilares son flexibles y adaptables a superficies variadas. El arquitecto obtiene con esto mayor libertad de trabajo.


Facilidad de instalación: El bajo perfil de instalación y la ligereza del sistema de capilares (740-900 gr/m² incluida el agua) no requiere de estructuras de soporte especiales.


Seguridad: Los sistemas tuberías capilares CLINA están fabricados con polipropileno de alta calidad. Cada trama de CLINA es probada a una presión de 10 bar con aire, introducidas en una piscina, durante 1/2 hora. Teniendo en cuenta que el sistema trabaja a 2 bar, esta prueba está 5 veces por encima de la presión de trabajo. Una vez instalado, el sistema de capilares es probado a 10 bar de presión con agua.


Durabilidad: Los clientes de CLINA disfrutan de una garantía total de 10 años. Los test realizados en laboratorio dan como resultado una vida útil del sistema superior a 50 años.


Libre de obstrucciones: En el sistema de tuberías capilares CLINA, un intercambiador de acero inoxidable separa el sistema de capilares de el circuito primario de agua. El circuito secundario de los capilares solo contiene materiales inoxidables con el fin de evitar la formación de depósitos de óxido. Los microorganismos tampoco pueden desarrollarse ya que no encontrarían los compuestos de fósforo y nitrógeno que necesitan para vivir. CLINA garantiza un circuito de agua totalmente libre de materia sólida incluso tras décadas de actividad.


Facilidad de reparación: En el caso de una perforación accidental de uno de los capilares, el tubo dañado puede ser fácilmente descubierto y reparado sin necesidad de reemplazar todo el panel.


Rapidez de reacción: Tras poner en marcha el sistema, en unos pocos minutos resulta perceptible el cambio de temperatura de la habitación.


Sin condensaciones: Los locales equipados con CLINA, cuentan con un sistema anti-condensación que detiene el funcionamiento del sistema en caso de un índice de humedad excesivo, protegiendo así las paredes y techos de posibles daños.


Auto purgante: Gracias al reducido diámetro de los capilares y a la tensión de superficie del agua, las tuberías capilares se purgan automáticamente. Incluso en paredes verticales y con flujo descendente, las burbujas de aire son conducidas por delante del agua durante el proceso de llenado y puesta en marcha.


Respetuoso con el medio ambiente: Los sistemas tuberías capilares CLINA son fabricados con un sistema respetuoso con el medio ambiente. Durante su fabricación no se producen desechos contaminantes ni en forma de aguas residuales ni de aire contaminado. Todos los desechos industriales son reciclados o reutilizados.

En comparación con otros materiales, la fabricación de polipropileno consume menos recursos energéticos primarios. Este gasto energético es 5 veces mayor en el caso del cobre y hasta 8 veces mayor en el del aluminio.

Debido a la composición del polipropileno (básicamente carbono e hidrogeno) no se producen productos nocivos en su combustión, eliminando problemas de intoxicación en casos de incendio.